Argentina importa más buques GNL que el año pasado

Ya el mismo año pasado las instalaciones de Escobar debieron ser ampliadas para permitir tratar una mayor cantidad de gas licuado.

La firma estatal Integración Energética Argentina (Ieasa), la ex Enarsa, realizó este martes una nueva subasta para el aprovisionamiento del gas natural licuado (GNL) que consume el país. En conjunto las compras suman 29 cargamentos y superan por un 11,53% el nivel de importaciones del año pasado.

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En lo que va del año Ieasa realizó cuatro subastas contando la de este martes cuya adjudicación aún no se conoce. La primera fue en marzo y cerró con la adquisición de 11 buques de GNL que arribaron a país desde mediados de mayo.

La segunda subasta se realizó en mayo y cerró con la adjudicación de otros 10 cargamentos que comenzaron a ingresar desde el 1 de junio pasado al puerto de Escobar en donde funciona el buque regasificador que permite la inyección del GNL, ya transformado en gas, en las redes del país.

Con pocos días de diferencia, en mayo se realizó una tercera subasta en la cual se relicitaron dos cargamentos que en la segunda ronda no fueron adquiridos por Ieasa por su elevado precio.

Esa tercera subasta contempló solo tres cargamentos, con lo cual sumados a los que se licitaron el martes, Ieasa lleva licitados 29 buques metaneros.

De esta forma, la importación de cargamentos de GNL ya superó al nivel marcado el año pasado cuando en total se importaron 26 buques y da cuenta del nuevo escenario que el país enfrenta por la caída de la producción nacional de gas.

A fines de 2018 el entonces gobierno nacional de Mauricio Macri despidió a uno de los dos buques regasificadores en donde se trataba el gas licuado importado. Con la salida del regasificador de Bahía Blanca –ubicado en el mismo lugar donde poco después se montó el buque fábrica para exportar GNL- la única planta en funcionamiento que quedó es la Escobar.

Ya el mismo año pasado las instalaciones de Escobar debieron ser ampliadas para permitir tratar una mayor cantidad de gas licuado.
Pero en este invierno la caída de la producción de gas natural de los yacimientos de Neuquén y Tierra del Fuego complica aún más las cosas.

A fines del 2018 partió uno de los buques regasificadores.
En mayo, el último mes que está en los registros oficiales de Nación, la producción de gas natural del país cayó un 9,12% en comparación con el mismo mes del año anterior. Pero además suma cinco meses consecutivos de caídas en la comparación interanual, dando cuenta de que luego del período de auge que se experimentó con los desarrollos en Vaca Muerta, el segmento del gas natural se encuentra nuevamente en declino.

La importación de GNL para abastecer a la demanda extraordinaria del invierno que se tiene en el país es habitual y esperable, dado que de lo contrario en los meses templados esa mayor producción debería buscar nuevos mercados con el riesgo de tener que cerrar sus pozos productores.

Pero el fantasma de las altas importaciones de GNL es una amenaza latente, ya que apenas hace dos años atrás, en 2018, fueron 56 los buques metaneros que se importaron drenando una buena cantidad de dólares del Estado.

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