Dejó su celular en reparación y como no estaba listo intentó romper el local

Una situación violenta se vivió el jueves en las últimas horas en un paseo de compras de Pilar, cuando un cliente intentó provocar destrozos en un local y agredió a una empleada.

El hecho ocurrió en Paseo Champagnat, más precisamente en un local de venta de accesorios y reparación de productos marca Apple.

El jueves, cerca de las 19, al lugar llegó un cliente que días atrás había dejado su celular en reparación. Según la empleada –una joven de 20 años llamada Charo Grasso Martínez, vecina del distrito-, cuando se le comunicó que el dispositivo aún no estaba listo y debía esperar unos 7 días más, el hombre reaccionó en forma violenta, tomando el mostrador de madera ubicado en la entrada del local (fijado ahí por protocolo) y arrojándolo al suelo.

Además, según afirmó la joven el cliente amenazaba con romper los cristales de la vidriera al grito de “quiero mi celular”.

El agresor estaba acompañado por una mujer que intentaba calmarlo y sacarlo del local. La joven trabajadora intentó cerrar la puerta que el cliente no pudiera ingresar, pero éste se interpuso y comenzó un forcejeo. Incluso, la empleada afirma en su denuncia que el hombre intentó golpearla pero no logró hacerlo, aunque sí terminó con una contusión en la rodilla izquierda producto de la situación.

“Se volvió loco -expresó Charo en diálogo con El Diario-. Al celular lo había traído la mujer y se le había explicado a ella que, si era necesario mandarlo a la central, iba a tener una demora”.

Cuando al fin (y gracias a la ayuda de otro empleado que estaba presente) logró cerrar la puerta y quedó dentro del local, Charo llamó al personal de seguridad del shopping. En tanto, el violento cliente, del lado de afuera, se comunicó por teléfono con el dueño para llegar a un acuerdo por el celular en reparación, tras lo cual se retiró.

Tras el altercado, la trabajadora realizó la denuncia en el destacamento de Agustoni, señalando además tener testigos de lo sucedido. Además, agregó que ella no había visto antes en el local al agresor, pero sí a la mujer que lo acompañaba.

Por otra parte, la joven agregó a El Diario una situación que vivió el viernes cuando regresó al destacamento junto al compañero de trabajo que estaba junto a ella en el local, para que este aportara su declaración. Sin embargo, no se lo permitieron ya que, según ella, “nos dijeron que nos tenía que tomar la denuncia el mismo policía que me atendió el jueves a la noche, algo que jamás escuché”.

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