Empresas de servicios de comunicación, no tan solidarias y con servicio deficiente en plena cuarentena

Quita de promociones, aumentos en las facturas e intimaciones de cortes, son algunas de las medidas que denuncian los usuarios.

El pasado 24 de marzo, a través de un DNU, el Gobierno nacional resolvió suspender por 180 días la facultad que tienen las empresas concesionarias de servicios públicos de cortar la prestación, cuando existan tres facturas consecutivas impagas, para familias que se encuentren en situación de vulnerabilidad por distintos factores.

Junto a esta disposición, apenas decretada la cuarentena, el 19 de marzo pasado, muchas empresas replicando lo que ocurre en otros países, decidieron ofrecer promociones y liberar contenidos a sus clientes pero, al parecer, al menos en Pilar, la solidaridad duró poco.
Es que en los últimos días, los mismos vecinos comenzaron a reclamar por la quita de promociones, aumentos en las facturas y hasta intimaciones de cortes, entre otras cuestiones.

Uno de los casos más resonantes, es el de la empresa de telefonía celular Movistar que empezó a enviar intimaciones y avisos de interrupción del servicio a sus clientes generando una preocupación más en los vecinos a las que ya supone vivir en cuarentena en medio de una pandemia.

Por otro lado, las empresas que ofrecen servicio de cable e internet en el distrito, no se quedan atrás. No solo quitaron las promociones que habían ofrecido, sino que, además, también violando lo estipulado por el Gobierno nacional, incluso hasta aumentaron el abono. Tanto TeleRed como Telecentro aumentaron en un 10%, mientras que esta última también quitó promociones vigentes y con continuos problemas en sus servicios.

Los problemas de siempre
Aysa y Edenor, que son empresas que suelen estar en el eje de la polémica, no se quedan afuera de las críticas de los usuarios. En el caso de la prestadora del servicio de agua corriente y cloacas, continúa con los problemas de presión a los que los pilarenses ya están, lamentablemente, habituados y en algunos casos, la situación es más dramática que en otras.
Por ejemplo, para Sebastián Speziale, médico que cada mañana se levanta para dar batalla al coronavirus en la terapia intensiva del Hospital de Trauma de Malvinas Argentinas.

Pero ya es usual que, por la noche, cuando vuelve a su casa del barrio Los Cachorros, se pregunte si la presión del agua será suficiente para poder darse una ducha. De lo contrario, para poder cuidar a su familia, deberá bañarse con un balde y un jarrito. Al llamar a las oficias de Aysa en Pilar para reclamar, como toda respuesta se encuentran con que “durante la cuarentena solo atienden emergencias”.

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