En un country de Pilar tendieron un cable subterráneo para colgarse de la luz

Lo hicieron en el barrio cerrado Boca Ratón. Detectaron que 44 socios tenían conexiones truchas.

En los últimos siete días Edenor denunció robos de energía en el partido de Pilar Oeste y de Tigre. El más reciente desmanteló 44 conexiones ilegales con un consumo estimado equivalente a 2.450.000 pesos en un barrio cerrado de alto poder adquisitivo. Pero lo más llamativo fue la sofisticación del método para colgarse de la luz: tendieron un cable subterráneo.

El robo de energía es un delito y representa un problema que, en 2019,en el área de concesión de Edenor se tradujo en seis denuncias elevadas a fiscalías por un total de 116 conexiones ilegales. Estas fueron detectadas en los partidos de General Rodríguez, San Miguel, La Matanza, Tigre y Pilar, lugar del último operativo.

La empresa reveló que 44 socios de Boca Ratón Country Life tenían una conexión clandestina que incluía la instalación de un cable subterráneo. Se estima que la cantidad de energía no declarada que consumieron ascendía a 270 mil KwH, es decir, la misma energía mensual gastada por 4 mil heladeras con freezer, de acuerdo a la calculadora de consumo eléctrico del hogar del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). En cifras, se trata de energía equivalente a $ 2.450.000.

Las denuncias penales por robo de energía se registraron en la UFI N° 3 de Pilar, bajo la causa de Investigación Penal Preparatoria N°14-02-792/20. Clarín se comunicó con la gerencia del barrio cerrado, y prefirieron no emitir comentarios.

Los técnicos de la empresa encontraron un cable subterráneo que suministraba corriente de forma ilegal. (Prensa EDENOR)

Los técnicos de la empresa encontraron un cable subterráneo que suministraba corriente de forma ilegal. (Prensa EDENOR)

Desde Edenor, explican que “no es la primera vez que ocurre, en 2002 también pasó y nos dimos cuenta de que estábamos ante un comportamiento sistemático”. A diferencia de “los colgados de la luz”, parte del problema en barrios exclusivos surge de la contratación de ofertas por Internet (usando el MarketPlace de Facebook, por ejemplo) para que manipulen los medidores o instalen medios alternos de corriente como cables subterráneos.

El caso se suma a otro difundido por Edenor en estos días y que se descubrió después de operativos realizados a lo largo de cuatro meses. Así detectaron el robo de energía en 31 viviendas de trece barrios de la urbanización Nordelta, al norte del Conurbano bonaerense. El fraude fue por 436.000 kWh, equivalentes a unos 4 millones de pesos.

Mediante un comunicado, Edenor previene sobre los riesgos del delito: “las conexiones ilegales representan un serio peligro de electrocución para las personas que las manipulan y aumentan la posibilidad de que se generen cortocircuitos y focos de incendio”. También explica que el robo de energía afecta el servicio de quienes pagan. Las penas pueden ser de un mes y hasta 6 años de prisión.

La empresa le adelantó a Clarín que hay dos casos en investigación en otras zonas del centro de Pilar. Allí el ojo está puesto en comercios donde se detectaron conexiones clandestinas que próximamente podrían ser elevadas a causas de investigación penal.

Sin embargo, el problema no se limita a los barrios en el norte de la provincia, en Edesur se contaron más de 10.000 conexiones ilegales en 2019, un 10 por ciento de los cuales se ubican en barrios cerrados y countries.

“Se detectan anomalías en el suministro y hacemos operativos sorpresa“, añadieron desde la empresa, pues aunque el método de cableado subterráneo ilegal ocurre en menor medida, se ha presentado en fábricas que deben regularizar su situación.

Se sacan los medidores e instalaciones clandestinas y se instalan los autorizados. El cálculo del monto robado se establece hasta con un año de retroactividad de consumo más las multas que se impongan por el ENRE en su resolución 63/2017.

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