Falta de cigarrillos: qué le pasa al cuerpo al dejar de fumar

Fumar es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, respiratorias​ y algunos tipos de cáncer. Además, se asocia a una peor progresión de Covid-19, la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus. Abandonar la adicción al tabaco reporta enormes beneficios desde el primer momento. No es una tarea fácil, pero la escasez de cigarrillos podría tomarse como un buen momento para, al menos, intentarlo.

¿Cómo hacerlo? El Ministerio de Salud publicó hace pocos años un Manual de autoayuda para dejar de fumar, que acompaña en los diferentes pasos del proceso: desde la toma de decisión de dejar el cigarrillo, pasando por la elaboración de un plan, las posibles recaídas y el mantenimiento.

Tomar la decisión
Si efectivamente la coyuntura es tomada por alguna persona que fuma como una oportunidad para iniciar el proceso de dejar el cigarrillo, el manual puede ser de mucha utilidad.

Lo más difícil, sostienen los autores, es superar la sensación intensa del deseo de fumar, que dura sólo 1 o 2 minutos. En la medida que transcurran los días sin fumar, esas situaciones serán cada vez menos intensas y menos frecuentes, afirman.

No obstante, precisan cuáles son los síntomas que pueden aparecer al dejar de fumar ya que, señalan, conocerlos ayuda a prevenirlos y atenuarlos. Las principales manifestaciones son: irritabilidad, malhumor, intolerancia; aumento del apetito; insomnio, somnolencia; dolor cabeza; taquicardia, temblores; sequedad de vientre.

“Todo lo que usted siente en los primeros días de abstinencia de tabaco es una parte del proceso de dejar de fumar –apuntan-. Tal vez la parte más difícil. Todos los malestares, la ansiedad y los deseos de fumar van a ir desapareciendo paulatinamente. Pero tenga muy en cuenta lo siguiente: los síntomas del síndrome de abstinencia no deben preocuparlo, puesto que son una señal de que su cuerpo se está deshabituando a la nicotina, desintoxicando, y está volviendo a la normalidad. Es importante reconocer los síntomas y tener presente que se pueden manejar. Sólo debe anticiparse y conocer cómo actuar en esos momentos.”

De acuerdo al manual elaborado por especialistas del Programa Nacional de Control del Tabaco, las estrategias que puede utilizar un fumador para manejar el síndrome de abstinencia son variadas, cada estrategia sirve para un aspecto diferente y no existe una “única” manera. Dejar de fumar no es algo pasivo; es un período activo en el cual usted debe realizar esfuerzos y ser creativo.

Para superar esos momentos de desesperación por fumar, proponen un listado de estrategias, de las que cada persona puede seleccionar las que más le sirvan, además de agregar propias. Estas son:

✔Tomar agua o jugos que no engordan (preferente gustos cítricos).

✔Mascar chicles sin azúcar.

✔Tomar mate (a algunas personas les sirve para hacer algo con las manos).

✔Lavarse más seguido los dientes.

✔Usar enjuagues bucales fuertes que bajan el deseo de fumar.

✔ Llamar al 0800 999 3040 para hablar de lo que le pasa.

✔Llamar a un amigo que lo entienda.

✔ Anunciar su compromiso a otros para que lo ayuden.

✔Cambiar muebles de lugar (por ejemplo en la oficina para no asociarlo con la rutina de siempre).

✔Estar con personas que NO fuman.

✔Aumentar las horas que duerme, hacer una siesta.

✔Tomar té (en lugar de café).

✔Usar chicles o comprimidos dispersables con nicotina que son de venta libre.

✔Darse una ducha.

✔Respirar hondo y relajante.

✔Cambiar el recorrido (evitar quioscos).

✔ Realizar actividades placenteras.

✔Poner carteles de ambientes libres de humo en casa y en el trabajo.

✔Usar más desodorantes ambientales.

✔Usar más perfumes en la piel.

✔ Darse premios por el logro de cada día, de cada semana y de cada mes.

✔Realizar cambios de rutina asociadas a fumar.

✔Realizar actividades manuales (arreglos, carpintería, tejido, limpieza).

✔Comer frutas y verduras. Evitar comidas grasas. Evitar la sobremesa (ej. levantarse y lavar los platos, pasear al perro, sentarse en el living, regar las plantas).

✔Buscar más información para conocer más del tema en www.msal.gov.ar/tabaco

✔Otros (aquí la persona tiene que incluir estrategias que le sirvan y que no estén contempladas en la lista)

Una vez que se tomó la decisión de dejar el tabaco, “los peores momentos son esos minutos de desesperación por fumar. No tenga cigarrillos consigo a partir de su fecha. Así, durante esos dos minutos que dura este pensamiento fuerte de fumar, no será fácil recaer. Aplique las soluciones que señaló en la reciente lista. Muchas le servirán para pasar ese momento”, explican los especialistas.

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