Industria en crisis: Despidos y reducción salarial en Acindar

La multinacional siderúrgica Acindar echó este jueves a media docena de operarios de su planta de alambres en La Tablada y redujo los salarios hasta 40% de forma unilateral luego de que los trabajadores no aceptaran un plan de suspensiones con baja de sueldos organizado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La medida abrió un foco de conflicto en el contexto de la cuarentena por el coronavirus y luego de los acuerdos que fijaron licenciamientos con reducción salarial entre la CGT y la Unión Industrial, y de la propia UOM con sus cámaras patronales.

Los despidos se concretaron con la baja de contratos de seis trabajadores de un total de 60 que tiene la compañía en La Tablada, adonde se desempeñan más de 500 operarios bajo el convenio que rige la actividad siderúrgica. En la firma, propiedad de la multinacional india ArcelorMittal, alegaron que se trataba de personal temporal, tomado para cubrir períodos vacacionales.

“Hoy empezaron a echar a contratados y dispusieron una rebaja salarial de entre 35 y 40% en represalia porque no aceptamos el cronograma de suspensiones al 75 por ciento”, le dijo a Ámbito Hugo Melo, secretario general de la seccional La Matanza de la UOM. El dirigente se refirió al convenio que varias seccionales del gremio metalúrgico alcanzaron con Techint y Acindar, como líderes del segmento industrial del acero, para bajar los salarios del personal que permanece aislado en sus hogares durante la cuarentena mientras las plantas no se encuentran operativas.

Aquel entendimiento fue previo incluso a los de la UIA y CGT y al de UOM con el grueso de las cámaras metalúrgicas. En la planta de La Tablada una asamblea de trabajadores votó en contra del plan y los delegados de la comisión interna le plantearon a la compañía una mejora de los montos a pagar durante los licenciamientos. La respuesta fue la desvinculación de los contratados y una reducción unilateral de sueldos con la aplicación de un tecnicismo: la empresa pagó el salario base de convenio de la siderurgia y no el que habitualmente liquida Acindar, que mejora esos montos.

La mayor parte de las fábricas siderúrgicas permanece parada y sólo hay actividades puntuales y muy reducidas que continúan operativas como el despacho de acero o personal de limpieza y seguridad. Melo advirtió que en lo inmediato recurrirá ante la Justicia los despidos y la rebaja salarial.

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