La historia de “SuperMatch”, el éxito de los 90 que ya no podrá volver a verse

El ciclo que se emitió originalmente en 1992 y tuvo múltiples repeticiones fue exitoso durante décadas. Porqué su regreso es imposible.

“¡Paren un poco! Esto sale a las cinco de la tarde y lo ven los chicos cuando salen del colegio. No se pueden decir estas cosas”, dice con vehemencia la productora de Telefe Marcela Duarte, desde el control de uno de los estudios del canal. Ella es la encargada de llevar las riendas de un pequeño proyecto llamado “SuperMatch”, que le había encomendado el por entonces Gerente de programación Gustavo Yankelevich para cubrir la grilla durante el verano de 1992. Pero los conductores, Ronnie Arias y Juan Carlos Mendizábal no hacen demasiado caso y cada vez que pueden cruzan la delgada línea del doble sentido y derrapaban con algún chiste subido de tono.

“Yo tenía que estar todo el tiempo parándolos porque se cebaban. Yo estaba en el control y escuchaba las barbaridades que decían y tenía que saltar a pararlos”, recuerda, casi 30 años después, Marcela en diálogo con Clarín. “Ahora me río, pero en ese momento me ponía furiosa. Pensá que pasábamos muchísimas horas encerrados ahí adentro y tener que interrumpir la grabación era un crimen”.
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Nadie, en aquellos largos días de grabación, edición y risas imaginaba que, algunas décadas más tarde, ese ciclo barato y extravagante iba a convertirse en un programa de culto, con miles de seguidores que reclaman volver a verlo al menos por un día

"Nosotros agarramos ese material y le hicimos toda una gran edición", explica la productora Marcela Duarte.

“Nosotros agarramos ese material y le hicimos toda una gran edición”, explica la productora Marcela Duarte.

“Todo empezó cuando me llamó Gustavo (Yankelevich) y me dijo: ‘Hay que armar un programa con este material'”, rememora Duarte. ¿De qué se trataba? Viejos capítulos de dos programas de juegos en los que competían varios equipos. El más nuevo era “It’s a Knock out” y había sido emitido en Australia entre 1985 y 1987. El otro era “Telematch”, que salió al aire en los 70 en la TV de Alemania y Telefe también lo había pasado en la década del 80. Pero ahora eran los 90, la pelea entre los canales era mucho más dura y, con esos elementos y un presupuesto acotado, la productora tenía que crear un ciclo de entretenimientos que estuviera a la altura del canal más visto del país.

Nosotros agarramos ese material y le hicimos toda una gran edición. Usábamos los episodios que estaban en mejor calidad primero y después emparchábamos con los más viejos. Lo convertimos en un programa completamente diferente, renovado a la tele de los 90, con otro ritmo, más dinámico”, apunta Duarte, que por entonces era Jefa de Producción del canal.

Lo convirtieron en un producto totalmente nuevo.

Lo convirtieron en un producto totalmente nuevo.

Un enorme trabajo de edición transformó ese producto viejo y lejano para la audiencia argentina, en un novedoso programa con una marcada identidad nacional. “Lo aggiornamos todo. Todas las tablas, los puntajes y los colores que se veían en pantalla se los agregamos nosotros. Era una manera de generar contenido para que los relatores comentaran. La presentación con esas flechas y letras también la creamos nosotros. Armamos una reversión del YMCA, que era un tema muy escuchado en esa época”.

Pero todavía faltaba algo: “Nos pusimos a pensar qué necesitábamos y ahí surgió la idea de sumar un relator, un comentarista y una voz de una mujer para que hicieran el doblaje”, describe Marcela. Fue entonces que entraron en escena Pichuqui Mendizábal y Ronnie Arias.

Luego se incorporó a los relatores y así se le agregó un estilo argentino.

Luego se incorporó a los relatores y así se le agregó un estilo argentino.

“Yo venía de radio Energy”, explica Ronnie. “Había llegado a Telefe hacía poco porque Romina Yan era oyente de mi programa y le gustaba lo que hacía, entonces me hizo el contacto para hablar con Cris (Morena) y Gustavo (Yankelevich). Hice una ultima versión de ‘Jugate conmigo’ y cuando terminó eso me llamó Marcela para SuperMatch”.

¿Qué pensaste cuando te hizo la propuesta?

Que era una demencia, una locura. Yo era una voz conocida de la radio que la iba de diva por la vida y de golpe me tocó sentarme a hacer este producto tan popular, sin saber que iba a ser un éxito enorme. Era todo muy vertiginoso y yo tenía muchas dudas. Tuve que adaptar a esos personajes que hacía en la radio, porque yo me burlaba de muchas cosas de la tele. Era un detractor de ‘Grande Pa’ y ahora me enfrentaba a un precipicio que no tenía idea a dónde iba. Fue una de las grandes felicidades de mi vida”.

"Había llegado a Telefe hacía poco porque Romina Yan era oyente de mi programa y le gustaba lo que hacía", recuerda Ronnie.

“Había llegado a Telefe hacía poco porque Romina Yan era oyente de mi programa y le gustaba lo que hacía”, recuerda Ronnie.

Mendizábal también venía de hacer algo totalmente diferente…

Claro, el venía de hacer fútbol y hacer periodismo deportivo en “Fax” (con Nicolás Repetto) y mirá qué mezcla. Yo era la descarga cómica, el bastonero era él. Todo el humor se descargaba en mí, pero él llevaba el ritmo. Era un genio. Un tipo con una técnica, relajado, que daba juego. Nosotros nos íbamos a divertir, a nadie le parecía que estábamos haciendo un éxito. Era ir a cagarnos de risa. Después se volvió un trabajo porque eran muchas horas, pero yo aprendí mucho, había que pensar algo para decir en segundos. Él descansaba mucho en lo que yo hacía y por eso me daba libertad absoluta y sabía que yo le iba a tirar el comentario clave.

“Haberlo sumado a Pichuqui fue un gran plus porque era un gran relator de carrera, le dio un gran salto al programa. Era una figura reconocida”, destaca Marcela Duarte sobre el conductor que murió en 2012.

"Haberlo sumado a Pichqui fue un gran plus porque era un gran relator de carrera, le dio un gran salto al programa", explicó Duarte.

“Haberlo sumado a Pichqui fue un gran plus porque era un gran relator de carrera, le dio un gran salto al programa”, explicó Duarte.

El resto del elenco contaba con Victoria Sus, una actriz que formó parte del elenco de “Evita”, el mítico film protagonizado por Madonna, junto a distintos locutores y humoristas (uno de ellos fue Alejandro Korol) que fueron rotando durante los seis meses en los que se grabaron las voces para todos los capítulos.

“Tambiénhabía reidores, era un grupo de gente que trajimos especialmente para eso. Entre ellos estaba Cuca, una señora grande, de unos 60 y pico de años, que estaba ahí riéndose de los chistes. Era todo una locura y muy divertido”, apunta la productora que venía de trabajar en “El mundo de Disney”, con Leonardo Grecco y en los inicios de “VideoMatch” (“El de los deportes”). 

El elenco contaba también con humoristas y reidores.

El elenco contaba también con humoristas y reidores.

¿Hubo química de inmediato?

Marcela: Sí, ninguno se conocía y en esa mezcla se generó una química que anduvo muy bien. Terminábamos y nos íbamos todos juntos a comer. Con tantas horas se fue armando una especie de familia. Hoy tengo esa amistad con Ronnie que viene desde esos días. Para nosotros era un trabajo que hacíamos con mucho amor y creo que por eso se traspasó la pantalla. Fueron años de una tele muy divertida y muy creativa. Se innovaba mucho y había humor muy sano.

Ronnie: La química que tuvimos con Pichuqui fue importante. No habíamos laburado juntos antes y él venía de hacer cosas serias, no había hecho nunca un mamarracho como esto (risas). 

"La química que tuvimos con Pichuqui fue importante. No habíamos laburado juntos antes", apunta Ronnie Arias.

“La química que tuvimos con Pichuqui fue importante. No habíamos laburado juntos antes”, apunta Ronnie Arias.

¿Había guiones? 

R: Era “comedy impro”, no había nada. Veíamos el video y hablábamos y se grababa. Era todo improvisación. Era ir y sentarse frente a un monitor a delirar, era como de fumados. Cada tanto se escuchaba a La Duarte, decir: ‘No, Ronnie. Te fuiste a la mierda, vamos de nuevo que ésto es un programa para chicos’. Y me miraban todos con un odio… El límite lo ponían pero estaba para romperlo, entonces era desafiarnos a ver quién iba un poco más lejos cada vez. Yo todo lo llevaba al doble sentido.En un momento de un colegio mandaron una carta quejándose porque algunos chistes eran subidos de tono. Así que estuvimos dos semanas grabando como si fuéramos religiosos.

M: Yo era la que tenía que estar controlando que no se fuera todo de las manos. Parar una grabación era lo peor que se podía hacer, pero ellos se iban tanto de mambo que los tenía que frenar. Nos divertíamos mucho, pasábamos muchas horas ahí pero si no los calmaba no sé que podría haber pasado.

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