Los intendentes del Conurbano plantaron a Kicillof en el lanzamiento del programa para arreglar escuelas

En la primera fila del acto estuvieron los intendentes de Juntos por el Cambio, en tanto que sólo los más kirchneristas completaron los lugares del oficialismo. Tensiones por el fondo educativo.
Los intendentes del Conurbano bonaerense fueron los grandes ausentes de los actos que el gobernador Axel Kicillof encabezó en Merlo y en Moreno para anunciar la puesta en marcha de un ambicioso plan de infraestructura orientado a reparar unas 800 escuelas de toda la Provincia antes del comienzo de las clases.

Entre los del Conurbano, sólo los locales, Gustavo Menendez y Mariel Fernández, dijeron presente. Ni Fernando Gray, ni Martín Insaurralde, ni Juan Zabaleta, ni Mariano Cascallares, por nombrar algunos de los alcaldes del Frente de Todos, se acercaron. “Hubo muchos interinos y secretarios de educación”, explicaron a lo largo de la tarde desde el Gobierno provincial. Por las dudas, se cuidaron de difundir la planilla de asistentes.

La realidad fue otra. Distante, opuesta. Los intendentes arrastran un malestar respecto de la administración Kicillof desde el día 1. Cuando, en el marco de las declaraciones de emergencia, el Gobernador intentó que la totalidad del Fondo Educativo que perciben las comunas fueran a parar a la infraestructura de escuelas de gestión públicas, hubo un pico de tensión.

Los municipios suelen gastarse esa plata con definiciones laxas respecto de qué implica educación. Pueden financiar escuelas municipales, eventos culturales, obras de infraestructura “complementarias” -asfaltar el acceso a una escuela-. Hubo quienes pagaron recitales masivos con el Fondo Educativo.

En épocas de vacas flacas, algunos llegan a usar esos fondos, que provienen de Nación, pero llegan haciendo escala en la Provincia, para rentas generales. Más de uno arrastró problemas legales y políticos a raíz de ello.

Finalmente, la Ley de Emergencia no cambió la manera en la que se aplica el fondo. Pero el convenio marco de “Escuelas a la obra” contiene algunos puntos específicos que vuelven a generar la resistencia de los intendentes. “No quieren tener otro Moreno (en referencia a la explosión de la escuela 49, en la que fallecieron dos trabajadores) y echan la responsabilidad sesgadamente a los municipios”, se quejó un intendente que no estampó su firma hoy.

La misma inquietud aprovecharon desde el PRO para no rubricar el convenio. Sólo los de paladar kirchnerista y -rareza- los radicales, que pelean su cuota parte de poder dentro de Cambiemos, apoyaron a Kicillof. Claro que no firmar el convenio no excluye al distrito del listado de obras.

El acto que se celebró hoy estaba pautado para hace una semana. El viaje a Israel del Gobernador lo aplazó. Entre una fecha y la otra, hubo planteos concretos de parte de los intendentes, que le declararon la guerra a la Directora General de Cultura y Educación, Agustina Vila, la madre del plan de Kicillof.

Esa tensión encontró su pico máximo cuando, ante la reiterada negativa de “retocar” el convenio, los intendentes dieron aviso que no asistirían al acto de lanzamiento. Kicillof siguió adelante. Los intendentes interpretaron ese gesto como un aviso de que la administración K no necesita socios. Una realidad que, en rigor, quedó plasmada desde el momento de conformar equipos de Gobierno.

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