Manotazo de ahogado: Una última jugada para frenar la caída camino a octubre

Pensando en recomponer su vínculo con el electorado afectado por la crisis económica, el gobierno decidió tirar a la cancha su última jugada para intentar detener la caída del consumoy controlar el alza inflacionaria antes de las elecciones. La batería de medidas, que va desde la ampliación de Precios Cuidados hasta créditos y descuentos para beneficiarios de Anses,finalmente fue enunciada por tres ministros, Nicolás Dujovne, Carolina Stanley y Dante Sica,minutos después de conocerse un video de Mauricio Macri que, en contacto con una vecina, anticipaba sucintamente la movida.

Aunque se presumía un mensaje grabado, finalmente sorprendió el método de exponer al Presidente a anunciar una esperada política en el marco de uno de sus habituales “mano a mano” con vecinos, en este caso, una familia del barrio porteño de Colegiales. Allí se lo vio escuchar, pacientemente y en medio del llanto de una beba, los reproches de la dueña de casa por la situación económica. En el video de tinte casero, difundido por redes sociales, Macri dijo que “la inflación es lo que hace más daño” un día después de que el INDEC informara el 4,7% del IPC de marzo pasado. Explicó que a partir de ese “pico” inflacionario y de las medidas adoptadas el fenómeno iría en franco descenso. Luego Dujovne anticipó que abril también habrá un IPC alto y que en los meses subsiguientes sí debería ir descendiendo.

Desde el martes por la mañana hubo un álgido debate entre los estrategas de comunicación sobre cómo difundir el paquete de medidas; más si consideramos que el jueves anterior Marcos Peña, tras recibir a los gobernadores radicales, había dicho que sería el presidente el encargado de describir el paquete de medidas para incentivar el consumo que se viene mencionando desde hace un mes. Se esperaba que sea el jefe de Estado quien le diera volumen político al anuncio.

De hecho, ayer Dujovne tuvo que “invitar a los gobernadores” a que se sumen a esta política de congelar tarifas por este año teniendo en cuenta que la distribución de energía y agua está en manos de las jurisdicciones provinciales.

En los hechos, el Estado absorbe un 8% en la tarifa eléctrica metropolitana -ya se aplicó este año casi un 40%-, en gas se aplana el alza de invierno y se suspende la de octubre, en agua se mantiene el 27% de mayo, se congelan los planes prepagos de celular y se posponen los aumentos en los boletos del transporte metropolitano. La Ciudad de Buenos Aires, como consecuencia del llamado del Ejecutivo, canceló la última suba del subte a $21 del mes próximo. Sólo Neuquén acompañó, por ahora, las iniciativas.

Una calificada fuente oficial consultada intentó ayer minimizar la polémica. “El balance de la presentación de los ministros fue positivo porque se entendió y lo importante son las medidas en sí”, indico y respecto a las críticas por la ausencia de Macri, respondió que “era un mano a mano agendado y entonces decidimos hacer una secuencia de 3 instancias: Mauricioexplicando, los documentos distribuidos a la prensa y luego la conferencia. Algo más institucional”.

Hubo mucho hermetismo en los días previos respecto al contenido de las medidas: aunque se descartó seguir el consejo de los radicales de posponer las subas tarifarias, finalmente el Ejecutivo terminó acatando ese consejo.

No se decidió, en cambio, vigorizar el Plan Ahora 12 para compra de electrodomésticos de la denominada línea blanca. Sí se centró los beneficios en el consumo de carne y productos de consumo básico, aunque habrá que esperar unos 15 días para conocer los centros de dispendio de los frigoríficos y de despacho desde el Mercado Central. Al promediar la tarde de ayer, un comunicado de los socios de la Unión Cívica Radical manifestaba su satisfacción por las medidas y recordaba que desde el centenario partido “promovimos la necesidad de concentrarnos en el crecimiento económico, estimular el consumo y cuidar los precios”.

Es en este punto donde existen divergencias con la mesa chica del Poder Ejecutivo. Incluso ayer el titular de Hacienda reconoció desde Olivos que el programa para lograr mejoras estructurales y terminar con la inestabilidad cambiaria -factótum de la inflación según esta mirada- busca incentivar inversiones, la principal herramienta de crecimiento económico. Ergo, no observan al consumo como motor del aliento a la actividad, por lo que una lectura posible explicaría el paquete de medidas por la necesidad electoral, por intentar calmar a la clase media que ha sido un bastión de Cambiemos desde 2015.

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