Por el coronavirus, autopartistas proponen reducir 50% los salarios

La medida impactaría sobre el personal suspendido en abril, mayo y junio. El pago sería en concepto de suma no remunerativa.

Con la extensión de la cuarentena hasta el 26 de abril, la situación del sector automotor – totalmente paralizado – se vuelve más crítica. El anunció del presidente Alberto Fernández del viernes a la noche obligó a las empresas a replantear sus planes ante la confirmación de que el asilamientos social no se flexibilizaría como se presumía. En el caso de los autopartistas, la noticia tuvo un fuerte impacto ya que muchas industrias pymes no tienen respaldo para sostener los costos fijos sin facturación. Es por eso que la asociación que agrupa a estas compañías, AFAC, envió una propuesta a los gremios SMATA, UOM y del plástico para implementar un esquema de suspensiones con un pago equivalente al 50% del salario “de bolsillo” para los meses de abril, mayo y junio para el personal afectado. Este pago sería en concepto de suma no remunerativa.

Por el coronavirus, autopartistas  proponen reducir 50% los salarios

“Esta situación nos enfrenta a un escenario de escasez absoluta de fondos líquidos para afrontar las obligaciones, en particular salarios. No es una solución viable recurrir al endeudamiento en un contexto donde la inexistencia de ingresos suficientes presentes y futuros, hace imposible sostener el repago de la deuda. Esta crisis sanitaria también es económica y financiera”, señala la carta enviada ayer a los sindicatos.

Para los autopartistas. Los salarios de los trabajadores representan más de 30% de los costos totales. En una automotriz, ese número es de 3% o 4%
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Peligran más de 10.000 empleos en autopartistas por la cuarentena
La semana pasada, Ámbito había adelantado la difícil situación de los autopartistas debido a que están en juego más de 10.000 puestos de trabajo de los 50.000 que genera el sector. Si la propuesta de AFAC es rechazada por los gremios, la discusión pasaría a ser de empresa por empresa con una resolución impredecible.

El problema no se limita al período de cierre de plantas por el aislamiento obligatorio sino que, además, las perspectivas para la vuelta a la actividad no son alentadoras ya que se estima que se trabajará a un ritmo mucho menor del que se venía haciendo. Si bien toda la industria está golpeada, las empresas autopartistas llevan la peor parte por ser compañías más chicas, en su gran mayoría pymes, sin el respaldo que tienen las grandes automotrices multinacionales.

Por este motivo, desde hace días se venían llevando negociaciones delicadas entre y los sindicatos mencionados para evitar despidos “Si no vendemos, ni facturamos, no podemos enfrentar el pago de salarios como se venía haciendo hasta antes de esta crisis sanitaria” explicaron.

Este es el segmento más afectado debido a que las automotrices están proyectando fuerte recortes de la actividad una vez que se levante la cuarentena. Por ejemplo, Toyota –el principal fabricante nacional – tiene previsto reducir un 50% su producción desde mayo hasta septiembre, tal como adelantó Ámbito el viernes pasado. Además, pasaría a trabajar en un turno en lugar de los dos que tenían activos hasta ahora. Esto, obviamente, con el escenario de que se levante antes el cierre de las fábricas por parte del Gobierno. De lo contrario sería peor. El resto de las terminales también trabajarán a menor ritmo. Algunas ya anunciaron que seguirán sin producir hasta junio. Después de ese mes, dependerá de lo que suceda en el mercado –tanto interno como externo – para saber cuál será el ritmo de producción. Nadie imagina que haya una explosión de demanda. Esto hará que se produzca una fuerte caída del mercado interno que algunos estiman que puede reducirse a 200.000 unidades contra las 460.000 del año pasado.

La situación se replica en las terminales automotrices que también tienen una plantilla laboral sobredimensionada. Una buena parte la fueron reduciendo a base de retiros voluntarios durante todo el año pasado. La diferencia es que el costo de la masa salarial en una fábrica de vehículos es de entre 3% y 4% de mientras que para un autopartistas puede superar el 30%. Es por eso que las terminales pueden sostener largos períodos de suspensiones, algo que es imposible para una autopartista. Muchas, por ejemplo, no puedieron pagar los salarios de abril.

También las automotrices tienen dificultad para enfrentar sus compromisos salariales y algunas ya están recortando transitoriamente los sueldos de los empleados con una reducción de la jornada laboral o tienen en carpeta otras opciones.

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