Por primera vez Toyota no paga 100% de sueldos

Cada día que pasa, el impacto de la pandemia adquiere mayor magnitud en la economía, en general, y en las empresas en particular. Una forma de medir lo que está provocando el coronavirus en todo el mundo y en el país es a través de la búsqueda de acontecimientos del pasado para trazar una rápida comparación con la actualidad y tomar conciencia de sus dimensiones.

En la industria automotriz local, se va a producir un hecho que sirve para ilustrar la gravedad del momento. Tiene que ver con Toyota, el fabricante de vehículos que siempre es destacado por sus logros, basados en una filosofía empresaria particular. Por primera vez desde que se radicó en la Argentina, en 1997, la automotriz no pagará el 100% de los salarios de su personal. Tampoco lo harán el resto de las terminales, tras el acuerdo alcanzado con los gremios de SMATA y UOM.

Pero estas empresas, en distintas ocasiones y hasta en los últimos meses, han venido aplicando recortes salariales a los trabajadores suspendidos por la caída de la demanda de los últimos tiempos. En cambio, en más de estos 20 años, nunca la compañía japonesa recurrió a esta medida. Ni en la crisis del 2002, ni en la del 2008, ni en las más recientes. Esto se debe a que Toyota tiene un sistema de visión global.

En el caso de una filial con pérdidas y otras con ganancias, se compensa una con otra, por lo que la filial con problemas no debe recurrir a ajustes de personal. Si bien no está escrito en ningún reglamento interno, Toyota no recurriría a despidos mientras no se produzca una caída de más del 40% de la actividad a nivel global. Desde la posguerra nunca se produjo una situación de esta magnitud. Lo más cerca que se estuvo fue en la crisis de Lehman Brothers en 2008. Sí tuvo un período sin producir, como consecuencia del tsunami que afectó, especialmente a Japón y destruyó varias fábricas autopartistas.

Cada día que pasa, el impacto de la pandemia adquiere mayor magnitud en la economía, en general, y en las empresas en particular. Una forma de medir lo que está provocando el coronavirus en todo el mundo y en el país es a través de la búsqueda de acontecimientos del pasado para trazar una rápida comparación con la actualidad y tomar conciencia de sus dimensiones.

En la industria automotriz local, se va a producir un hecho que sirve para ilustrar la gravedad del momento. Tiene que ver con Toyota, el fabricante de vehículos que siempre es destacado por sus logros, basados en una filosofía empresaria particular. Por primera vez desde que se radicó en la Argentina, en 1997, la automotriz no pagará el 100% de los salarios de su personal. Tampoco lo harán el resto de las terminales, tras el acuerdo alcanzado con los gremios de SMATA y UOM.

Pero estas empresas, en distintas ocasiones y hasta en los últimos meses, han venido aplicando recortes salariales a los trabajadores suspendidos por la caída de la demanda de los últimos tiempos. En cambio, en más de estos 20 años, nunca la compañía japonesa recurrió a esta medida. Ni en la crisis del 2002, ni en la del 2008, ni en las más recientes.

Esto se debe a que Toyota tiene un sistema de visión global. En el caso de una filial con pérdidas y otras con ganancias, se compensa una con otra, por lo que la filial con problemas no debe recurrir a ajustes de personal. Si bien no está escrito en ningún reglamento interno, Toyota no recurriría a despidos mientras no se produzca una caída de más del 40% de la actividad a nivel global. Desde la posguerra nunca se produjo una situación de esta magnitud. Lo más cerca que se estuvo fue en la crisis de Lehman Brothers en 2008. Sí tuvo un período sin producir, como consecuencia del tsunami que afectó, especialmente a Japón y destruyó varias fábricas autopartistas.

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