Preocupa la histórica bajante del río Paraná y tensa la relación con Brasil

En los últimos días ha disminuido el caudal de agua del Río Paraná por sequías y cierre de puertas de represas en Brasil. El canciller Felipe Solá y diputados están tratando el tema.
Desde el comienzo de la cuarentena se han repetido imágenes de animales exóticos en lugares que antes eran ocupados por el hombre, ahora encerrado, y de la naturaleza mostrando su esplendor ante la ausencia de gases y toxinas en los aires y ríos. Pero algo diferente sucede con el Río Paraná, que en los últimos días ha disminuido su caudal de agua en números que no se registraban hace 40 o 50 años.

En el noroeste de la provincia de Buenos Aires, este problema ha afectado a la zona de puertos y a los productores, que encuentran disminución de agua para regar. En el puerto de Zarate, por ejemplo, el río llegó a tener 0,1 metros de profundidad el lunes 6 de abril, según datos obtenidos por Prefectura Naval. Esto significó una disminución de casi 2 metros en un fin de semana, ya que el viernes anterior había medido 1,8.

A pesar de esto, el martes a la noche volvió a recuperarse gracias a un viendo sudeste, aunque el resto de la semana volvió a repetirse la baja. En la costanera bacía de Zarate se pueden apreciar bancos de arena que aparecieron en medio del río.

Este fenómeno también se repitió en Santa Fé. En el puerto de Rosario, los pescadores encontraron restos de lanchas y elementos de pesca.

La preocupación de los productores pasa por la disminución de los barcos de transporte por todo el río, profundizando la crisis económica y comercial que se vive por la cuarentena.

El origen de este problema se encuentra en Brasil. La zona del cordón montañoso de Serra do Mar está viviendo una sequía que provoca la poca cantidad de agua que desemboca en los ríos. Además, represas hidroeléctricas brasileras ubicadas en Río Iguazú (que desemboca en el Río Paraná) cerraron sus compuertas, imposibilitando que el agua circule. Son seis las represas implicadas: Foz de Areia, Salto Segredo, Salto Santiago, Salto Osorio, Salto Caxias y Baixo Iguazú.

El tema se coló en la última exposición del canciller Felipe Solá ante los diputados que conforman la Comisión de Relaciones Exteriores, en la que respondió a Blanca Osuna, que se refirió a la bajante de Río Paraná. El canciller explicó que “en base al tratado tripartito de año 79 entre Argentina, Brasil y Paraguay se va a reunir, este fin de semana, una comisión de técnicos para tratar el tema”, y agregó que “la bajada en el Río Iguazú es también considerable, ósea que hay un problema de lluvia en el estado de Paraná y en otros lugares. No obstante espero darle a la diputada y a todos los argentinos una respuesta sobre qué dice Brasil”.

La bajada del caudal desde Brasil provocó que las Cataratas del Iguazú se encuentren secas y con poco agua, trayendo consecuencias en la flora y fauna de la zona, además de problemas para los productores de la zona misionera, que no pueden regar sus cosechas.

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