Sanatorio San Carlos: Cuál es la responsabilidad de los dueños y porque no fueron tomadas medidas con mayor anticipación

La clínica ubicada en la ruta 26 que desde hace años es noticia por diferentes casos corresponde a dos firmas: Mali S.A. y Salutis S.A. y sus acciones están en manos de cuatro personas: Norma Mazzini, Carlos Linares, Patricia Linares y Florencia Linares.

En su pagina web dan escasa información sobre el directorio de la misma y solo tiene información del tipo institucional, pero la pregunta que se hacen todos los vecinos y familiares de los pacientes es, cual es la responsabilidad de estas personas? Porque no fueron tomadas medidas a nivel local, provincial o nacional para evitar el colapso?

Así anunciaba el municipio hace algunos meses la posible adquisición del sanatorio:

Hacerse cargo del sanatorio el reportaría al Municipio ingresos por demás significativos, si se tiene en cuenta que el establecimiento de la ruta 26 tiene adjudicadas más de 22 mil cápitas de afiliados a PAMI. Además, le permitirá incorporar al sistema de salud público aparatología y prestaciones que hoy no cuenta.

No obstante, también implicaría una nueva y no menor responsabilidad, tanto en orden de atender la problemática de salud siempre compleja de los adultos mayores como en cuanto a la gestión de un sanatorio que en la actualidad tiene más de doscientos trabajadores, entre personal de planta y monotributistas.

El plan de Sujarcuk es comprar ese paquete accionario a través de una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria, que se hará cargo de la administración integral del establecimiento. El monto que se maneja es un millón de pesos mensuales, aunque al respecto no habría nada definido.

Lo que sí es cierto es que ya el 6 de febrero el jefe comunal suscribió con los titulares del sanatorio un acuerdo marco que este viernes fue convalidado por el Concejo Deliberante, en votación unánime y con un explícito respaldo del bloque macrista.

El trámite recién empieza, es largo y tiene varios pasos: técnicos, contables, económicos y legales. Incluso podría no concretarse, de surgir alguna contingencia insalvable en el camino. Pero parece lo menos probable. La decisión política está tomada y el traspaso del sanatorio a manos del Municipio está claramente encaminado. El aplauso generalizado de los concejales al término de la sesión se entendió como un presagio de que el proyecto va por rieles seguros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.